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MES DE LAS ÁNIMAS

Recopilado por Sici Díez

Romper, romper mis cadenas
y alcanzadme la libertad,
¡cuán terribles son mis penas!
piedad, cristianos, piedad.
Las ánimas a tu puerta
suspiran, claman y lloran
piden que las favorezcan
con tu bendita limosna.
Y si limosna no tienes
ofreces el corazón
que es el más firme presente
para los ojos de Dios.
Por las ánimas benditas
todos debemos rogar.
Que Dios las saque de penas
y las lleve a descansar.
Allá tendrás padre o madre
y alguna abuela o abuelo,
el padrino o la madrina,
acordaros también de ellos.
Un padre desde allí clama
continuamente diciendo:
hijo mío, acuérdate,
de lo mucho que te quiero.
Desde allí clama una madre
¡hija mía, que te he hecho!
¿eres tú la que llorabas,
al darme adiós paterno?
Del purgatorio el rigor
a las almas escuchad
que claman ¡ay que dolor!
¡ay! ¡ay! ¡ay!
que aquí me abraso,
que por Dios te pido cristiano,
no me tengas en olvido.
Un chispazo que saliera
de ese fuego tenebroso
montes y valles furioso,
en un punto consumiera.